¡Finalmente, Libres!



Por: Bios Media en colaboración con Arcas


En Guatemala, contamos con una gran diversidad de especies de vida silvestre. Se han reportado cerca de 240 especies de mamíferos, 245 especies de reptiles y más de 700 especies de aves (ASOGUAMA, 2016). Todas estas, están repartidas entre los distintos departamentos y ecosistemas del país. Aún cuando las condiciones de cada lugar pueden ser muy distintas, todas tiene un aspecto en común: Los animales se encuentran amenazados por el comercio ilegal, la cacería y otros conflictos con los seres humanos. Esto ha causado que muchos animales sean extraídos de su ambiente, provocando situaciones en donde necesitan ayuda para mejorar su calidad de vida o poder regresar a la naturaleza. Por esta razón, surgen organizaciones como ARCAS donde se encargan de rehabilitar a los animales con el fin de poderlos liberar nuevamente.


En esta ocasión, nos encontramos en el centro de rescate ubicado en Petén. Este departamento es un centro de biodiversidad para la región, contando con la mayor extensión de áreas protegidas en todo el país. Los vistamos para documentar y ayudar en la liberación de más de 70 animales de varias especies:


  • 18 tortugas de 5 especies: Tortuga blanca (Dermatemys mawii), Tortuga casquito (Kinosternon scorpioides), Tortuga de tres quillas (Staurotypus triporcatus), Tortuga pecho de carey (Trachemys venusta) y tortuga almizclera (Claudius angustatus)

  • Un armadillo (Dasypus novemcinctus)

  • 5 felinos de 3 especies: 1 Ocelote (Leopardus pardalis), 1 margay o tigrillo (Leopardus wiedii) y 3 jaguarundis (Puma yagouaroundi).

  • 7 Pizotes (Nasua narica)

  • 3 Osos hormigueros o tamandas (Tamandua mexicana)

  • Cerca de 40 Loros y cotorras: Loros frente blanca (Amazona albifrons), Loros frente roja (Amazona autumnalis), Loro real (Amazona farinosa) y Cotorra cabeza blanca (Pionus senilis)



La mayoría de estos animales provienen de rescates o entregas voluntarias. Generalmente, no se puede reintroducir animales que han sido mascotas. Esto se debe a su exceso de confianza hacia las personas y falta de habilidades para sobrevivir solos. El proceso de rehabilitación consiste en varias etapas donde se van preparando y evaluando a cada animal. Esto incluye tanto factores de comportamiento como factores físicos y de salud. En algunos casos donde los animales salvajes son rescatados sin mayor perturbación, el proceso puede tomar solo unos meses. Mientras que en otros, pueden pasar años hasta que los animales se encuentren listos.




En el caso de las aves, hay tanto rescates como algunas que nacieron en el centro. Muchas son rescatadas de hogares donde eran mascotas. De modo que no se pueden rehabilitar para liberarlas. Sin embargo, en el centro de rescate se aseguran de que tengan una buena calidad de vida y que puedan interactuar entre ellas. Incluso, pueden llegar a reproducirse y sus hijos son preparados para liberarlos una vez adultos. De esta forma, pueden contribuir con las poblaciones silvestres de su especie.

Estando en el sitio, lo primero es preparar a los animales para el transporte. Al estar en la última etapa de rehabilitación, los animales se encuentran en recintos más grandes, para simular su libertad. Especialmente en los felinos, la desconfianza y agresividad hacia las personas puede aumentar sus oportunidades de supervivencia. Y esto, dificulta la tarea de capturarlos. El ocelote, midiendo hasta 1 metro de largo y hasta 16 kg (Leyhausen, 1990). Puede provocar heridas graves de no ser capturado adecuadamente.


¡Mira el siguiente documental para presenciar la liberación de los 70 animales!







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